martes, 2 de octubre de 2012

Lo que pienso... Malas palabras

hola a todos!

Lo que pienso viene hoy con un tema bastante complejo, uno que muchos pueden ver como menor, pero que yo francamente lo veo grave. Estoy hablando de las Malas Palabras en la Literatura.


Hoy he estado leyendo una novela que me sorprendió, no le tenía mucha fe cuando la compré, lo hice porque quería otra de la misma editorial y me valía más pagar el envío de dos libros que por uno. Me encanta la forma de narrar de la autora, es fluida, llena de astucia, y toca temas muy complejos de los cuales escribir es muy difícil. Pero... (sí, lo que pienso siempre es que le he encontrado algún problema a algo xD). Estaba en lo mejor de mi lectura, concentrada en el argumento, incluso había avanzado al punto de no darme cuenta que se me estaba acabando el libro, cuando me encuentro con la palabra que más odio de las soeces, la que considero más grosera entre las groseras y que arruina una buena escritura cayendo en cosas totalmente indecentes e innecesarias para crear repulsión en el lector.

Muchas dirán ¿Sí, pero escribir groserías en una novela lo hace más realista? Es decir que queremos mostrarle a lector una realidad decadente, ordinaria y totalmente podrida ¿Eso quieren las escritoras que incluyen ese tipo de palabras en sus novelas? porque si es así de escritoras nada. Un libro es un objeto que no sólo entrega entretención, también da enseñanzas, cultura, por muy simple que sea el argumento. Entonces ¿La cultura que quiere entregar ese escritor es de "Lo peor que te puede mostrar el mundo?

¿Es necesario caer en ese tipo de palabras para decir lo que ese escritor quiso decir? No, lo sé por experiencia propia, se puede cambiar una frase y que diga los mismo sin necesidad de aquellas palabras y no por ellos le quita realidad.

Quienes leen mis novelas dirán ¿Pero tú también usas palabras soeces? Yo les digo, sí, pero en los diálogos  donde sí le dan la realidad  y jamás, realmente jamás, verán algo superior a "mierda", que seamos francos, de grosero poco porque todo hacemos aquello. Quizás en alguna novela contextualizada en Chile he puesto un huevón de por medio, pero si vamos al significado en el diccionario veremos que claramente se define como "amigo" (aunque significa muchas cosas más que eso) y sin esa palabra, bueno no es una dialogo chileno.

En resumen, como profesora y escritora, me avergüenzo de los escritores que necesitan recurrir a aquellas palabras para hacer su novela "más realista", pues no sólo demuestran que su calidad llega hasta que les ponen el desafío de ser cultos y enseñan a adolescentes que no importa usar ese tipo de palabras en un texto, total "Mi autora favorita también las usa". Aquí algunas dirán "los adolescentes son quienes más utilizan estas palabras", sí, es real, todos usamos esas palabras, pero en contextos familiares o privados, de amigos, donde la formalidad no está presente y para mí una novela es un texto semiformal de suficiente seriedad  como para no deber usar esos términos.

Espero esto haga que piensen, especialmente a quienes escriben ¿Puedo prescindir de las vulgaridades?

Saludos a todos y espero sus opiniones respecto al tema, quiero saber si soy la única que piensa esto.  

1 comentarios:

  1. Se me hace curioso. Nunca lo había pensado.
    En lo personal yo no uso "malas palabras" en mi vocabulario diario, no me gusta. Leerlas no me incomoda pero no he pasado de leer un "idiota" "mierda" "cabrón o encabronado/a" "imbécil" y... otras palabras que está más contextualizado a mi país (méxico) y que encuentro en libros mexicanos con adolescentes de por medio y que una frase sin esas palabras (como wey/güey) no sería creíble.

    En mis escritos yo no suelo usar palabras mayores a las que te acabo de comentar, algunas ni las uso. No imagino qué clase de plabra te habrás encontrado como para que te molestara :P

    Buen tema para reflexionar.
    Saludos!!

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